Una fresa de extremo se compone principalmente de filos de corte, ranuras, un extremo o punta, un vástago y, a veces, un cuello reducido. Su ángulo de hélice, geometría del filo, sustrato y recubrimiento también influyen en el rendimiento de corte y la vida útil de la herramienta.
Las fresas de extremo permiten realizar fresado lateral, ranurado, perfilado, fresado de superficies, chaflanado y contorneado 3D. El acceso en rampa o axial solo debe utilizarse cuando la fresa esté diseñada para dicha operación.
Los tipos más comunes incluyen:
Elija una fresa de extremo según:
Los parámetros de corte recomendados por el fabricante deben utilizarse como punto de partida.
Las fresas de extremo se utilizan habitualmente en aplicaciones de automoción, aeroespaciales, de moldeo y troquelado, y de mecanizado de precisión en general.